La idolatría
La idolatría estimado lector data desde la antiguedad, cuando el pueblo de Dios veneraba ídolos falsos que Dios condenaba y prohibía. El mundo, más aún el actual eleva a personas como ídolos y no como líderes a figuras como Lionel Messi (por más premios y galardones que hayan logrado en su vida) y hacen de ellos íconos intocables. No sé si exista hasta hoy en día esta absurda y ridícula iglesia maradoniana. Es humano dejarse deslumbrar por los talentos, pero no es humano dejar a Dios a un segundo plano. El único ídolo que debe permanecer en el espíritu es CRISTO. Adiós a la idolatría que es barata y superflua, genera dependencia y es pasajera o efímera. Estos ídolos de barro no nos van a llevar al cielo; son personajes temporales del momento o de la época y tienen un comportamiento muy criticable. Hay que tener líderes cristianos e inteligentes, hombres de bien de quien aprender, más no idolatrar. Nuestro mundo exige una humanidad que debe ser santa, solamente los santos ha...