NOVELA BREVE" CAMINO A LA ETERNIDAD": Tercer y último capítulo: CAMINO A LA ETERNIDAD.
Es así que nuestro periodista regresó a
Arequipa, la dictadura de Fujimori llegó a su fin, muchos peruanos respiraron
en paz, se avecinaba un tiempo mejor. Fujimori cometió muchas atrocidades
contra los derechos humanos y también acertó en algunos asuntos económicos, es
lo que pensaba Freyre. Regresó en diciembre del año 2000, se declaró un
gobierno de transición, bajo el mandato de Valentín Panigua.
Para ese entonces, su libro se había vendido
bastante, también había sido criticado por los defensores de Fujimori y una
parte de la derecha, en fin, su libro se vendió y para la prensa fue un buen
libro que ayudó a tomar conciencia sobre el respeto a la libertad y a conocer
la realidad del gobierno.
Regresó a escribir para el diario El Pueblo. Con cariño fue recibido por
sus colegas, amigos y Carlos Meneses Cornejo. Todo era más tranquilo en aquel Perú que hasta
hoy se recuerda y del cual se habla y escribe. Regresamos a la democracia
imperfecta, porque no es el modelo idóneo para gobernar, es la mejor forma de
gobierno encontrada, pero tiene serios errores. Escribía siempre con ánimo
crítico sobre realidad política, otras veces sobre literatura como también temas
relacionados a asuntos internacionales.
Donaba como buen cristiano que era, parte de
lo que ganaba a su parroquia, era
frecuente verlo dar limosnas a mendigos por las calles de Arequipa, esa costumbre
la tenía desde joven.
Recordaba con cariño a sus abuelos María y
Guillermo. Su abuelo llegó a ser juez y vocal, le contaba cuentos tenía diez
años de edad, era un buen lector y extraordinario abogado. De él aprendió la
generosidad para con los demás, pues invitaba a comer a gente pobre a su casa
los fines de semana. Caminaba junto con sus abuelos por la campiña. A su abuela
María le gustaba caminar y respirar el aire puro del campo y alejarse de la
ciudad. Fue profesora en varios colegios, enseñó especialmente la materia de
religión. Devota de San Francisco de Asís y Santa Teresa de Jesús. Le relataba
vidas de santos, Freyre fue un único nieto. En esta cuna fue criado nuestro
periodista. A su abuelo lo invitaban algunas veces a dar conferencias en la
Universidad Nacional de San Agustín y al finalizar sus días usaba un bastón
color café. Saludaban sus abuelos a todos los vecinos cuando se encontraban al
caminar con ellos, eran muy corteses. Lo llevaban a misa los domingos y los
días de precepto. De allí lo llevaban junto a sus padres a almorzar comida
típica de Arequipa. Su abuelo le regalaba libros y juguetes, mientras su abuela
ropa. No deja de rezarles y pedirles su infinita intercesión.
Postuló a la Escuela de Periodismo de la San
Agustín para dictar cátedra tal como lo hizo en la UCA durante su refugio. Fue
aceptado casi inmediatamente, fue evaluado por un jurado de tres periodistas.
Dictó una clase magistral sobre los beneficios de la democracia y sus
imperfecciones, fue aplaudido por los asistentes. Dictaría el curso de Bases
del Periodismo a alumnos de los primeros años. Fue un muy buen maestro en la
Argentina como en el Perú. Le fascinaba la cátedra y el diálogo.
Hacía paréntesis en sus clases para hablarles
de su vida y esa visión que tenía de la eternidad, de esa existencia futura que
tendremos todos; agnósticos, ateos y creyentes.
-
Yo he
aprendido a creer en un Dios trinitario, mi vida me ha enseñado eso y lo
confirmo cada mañana cuando despierto, les decía a sus alumnos.
-
¿Por
qué creer en un solo Dios? Le preguntaban con cierta duda. Tenía alumnos de
diversas creencias, especialmente ateos y católicos.
-
Santo
Tomás de Aquino, a quién he leído, un santo escolástico de la edad media, probó
la existencia de Dios. Sostuvo que tiene que haber un iniciador de todo lo que
vemos y veremos. La nada no crea nada. Tiene que haber habido un Creador de la
gran explosión o el Big Bang, pues la gran explosión no se debe a sí misma. ¿Qué
piensan de esto?
-
Uno de
sus alumnos, Arturo Bedregal, le dijo: Soy ateo profesor, mis padres me
enseñaron a respetar a los demás, tengo preguntas sobre ello. Encuentro sentido
en lo que decía Aquino y sostiene usted. Es lógico pensar que todo tiene un
inicio, pero es irracional pensar que no hay un Creador de ese inicio. Si
existe Dios, debe ser solamente uno, el verdadero. Leeré la Biblia, se lo
prometo.
-
Te invito
además a estudiar filosofía. Soy estudiante de filosofía en esta universidad y
espero escribir libros de filosofía algún día como he escrito de realidad
política y literatura. Leo a diversos filósofos, pero también estudio algo de
teología, me hago muchas preguntas igual que tú. No se puede creer en lo que no
se conoce y ama.
-
Una
alumna, Rocío Olazabal, le dijo: Se puede conocer a Dios por la razón para los
que son ateos, ya que no creen en datos de la Revelación. Yo si creo en un Dios
cristiano, soy católica, empecé leyendo la Biblia, especialmente los evangelios
y desde allí creo en Cristo. Lo que me cuesta entender son los dogmas marianos
profesor Freyre.
-
Debes
recurrir al Catecismo Rocío, está en internet. Les agradezco sus preguntas tan
pertinentes como su interés en interrogarse sobre un tema tan importante como
es la fe. De hecho la razón y la fe nos llevan a la verdad, no podemos vivir
sin hacernos preguntas existenciales. Yo les enseño los fundamentos del
periodismo, pero también quiero enseñarles y hablarles sobre otros temas que
los ayuden a vivir, espero que así me recuerden y estos diálogos les sirvan a
vivir. Hay varias formas de conocer a
Dios, puede ser al hacernos cuestionamientos interesantes, en una buena Biblia
o en nuestra propia experiencia de vida.
-
Arturo
le dijo: El mundo profesor Freyre nos presenta de todo. Hay muchas religiones.
¿Cómo saber cuál es la verdadera?
-
Por
conocimiento histórico y tradición, por sus obras y dogmas, por la oración como
por sus verdades de, milagros, en fin. Dios nos va a juzgar por nuestra
conciencia y nuestros actos, en la medida en que hemos amado. Los ateos
que son personas de fe y de buena voluntad, pues yo creo que salvan su
alma, como los cristianos no católicos que creen en Dios y obran con bien y
evangelizan a los demás con su propio testimonio de vida.
-
¿Cómo
cree usted que es el cielo o la eternidad?
-
Es como
contemplar a Dios en el Santísimo, así lo imagino. Dante Aligheri en la Divina Comedia escribió acertadamente
sobre ello. Es un encuentro con Cristo, con Nuestra Madre, lo describo como una
unión eterna. Allí estaremos junto a nuestros seres queridos, es la promesa que
Dios nos anunció. Vivir pensando que con la muerte se acaba todo es muy triste
y una gran mentira en la cual viven muchos, hay que rezar por esas personas. La
muerte es un paso a otra vida mejor, que será para los justos y personas de
bien. Yo creo en la misericordia y en la bondad de Dios, ambas no tienen
límites.
-
¿Qué
signos tenemos de Cristo?
-
Pues
tenemos los múltiples milagros eucarísticos, son casi incontables, el primero
de ellos y el más reconocido es el de Lanciano que queda en Italia, allá por el
siglo octavo. Les voy a traer algunos videos de ello, donde se comprueba que en
la hostia consagrada está el cuerpo y la sangre de Cristo. Millones se han
convertido al ver estos milagros. Estos mismos solamente han sucedido en la
Iglesia Católica, me parece que la Iglesia Ortodoxa también los reconoce, eso
comprueba el sentido de la muerte de Nuestro Señor Jesús, quien entregó su
cuerpo y sangre en la cruz para redimirnos
de nuestros pecados. Mahoma, ni ningún otro llamado profeta hizo eso por
nosotros si lo queremos comparar. Deben valorar esta verdad de fe queridos
muchachos.
Otro
signo son los milagros que hizo Cristo curando a ciegos, paralíticos y
poseídos. Le llevaban a los enfermos y se curaban solamente con tocar su manto.
Los romanos y judíos eran fieles testigos de estas obras. Otro signo que
tenemos es la pasión, muerte y resurrección; de la cual hay varios testimonios,
símbolos y relatos. En Roma se conservan partes de la cruz como los clavos de
la crucifixión. Los invito a leer detenidamente los evangelios de los cuatro hagiógrafos.
Tenemos también los Hechos de los Apóstoles donde se cuenta que los discípulos expulsaban
demonios, curaban enfermos y perdonaban pecados después de que Cristo resucitó.
Lo hicieron también mientras él vivió, pero no perdonaban aún los pecados. La
vida de los santos demuestra la
existencia de Dios por testimonio y obra, como también la existencia de otra
vida después de esta.
-
¿Por
qué debemos creer en los santos? Le preguntaron con curiosidad de fe.
-
La vida
de los santos a mí me parece verdaderamente increíble. Son personas como
ustedes y como yo, simples y comunes, no son extraordinarios, tienen defectos,
virtudes y también cometen pecados. La diferencia es que Dios es el centro de
sus vidas. Cristo nos llamó a ser santos en las Bienaventuranzas.
-
¿Quiénes
pueden ser santos?- le preguntó Luis Cisneros.
-
Aquellos
que se convierten a Dios y obran con bien, cumplen los mandamientos y siguen la
orientación de Dios en sus vidas. Hacen de la oración un gesto diario. Los
invito a estudiar nuevamente los evangelios. Ello va a ayudar a esclarecer tus
dudas Luis y la de todos ustedes, como las mías. Yo admiro mucho a Santa Teresa
de Jesús, fundadora de la Orden de los Carmelitas Descalzos. Monja y escritora
española. Al principio se llamó Santa Teresa de Ahumada. Es Doctora de la
Iglesia. Escribió una obra llamada Camino
de Perfección, donde nos habla de la vida espiritual que debemos tener. Su
padre se opuso a su decisión de ser monja. En aquella época la santidad era de
esta forma en la que les narro queridos alumnos. Hoy, la santidad la considero
más sencilla. Teresa de Jesús enfermó varias veces y levitaba.
-
Otro de
sus interesados alumnos en el tema, Javier Solís, le dijo que creía en los
santos, que los veía como seres excepcionales que hacían milagros.
-
Gracias
Javier. Los santos de la edad media no eran laicos principalmente como
nosotros; eran monjes, monjas y frailes. Los santos de estos tiempos son como
nosotros, visten como nosotros y se equivocan como nosotros. Hay santos en los
altares y santos anónimos. Santa Teresa escribió prosa y poesía lírica que nos
presenta a un Dios cercano. Es autora de Conceptos
del amor de Dios y escribió su
autobiografía. Basó su obra en el pensamiento de San Agustín de Hipona, quien
fue obispo. También nos regaló sabiamente su misticismo, que es la manera en la
que nos comunicamos con nuestro Creador. Todos tenemos una forma peculiar de
rezarle, que Dios valora. Cultiven la oración diaria, los hará mejores
personas. Yo rezo un rosario todos los días. De otro lado, Fray Luis de León se
refirió a la literatura de esta conocida santa.
-
¿La oración
nos permite conocer a Dios? Le interrogaron otra vez.
-
Claro
que sí. La oración de Teresa de Jesús nos muestra el camino para encontrar a
quien nos ha creado con infinito amor. Cristo le rezaba a nuestro Padre en los
momentos difíciles, lo hizo hasta antes
de su muerte en la cruz. Una vida sin oración es una vida vacía, la cual no la
comprendo. Hemos sido creados para creer. A Dios lo conocemos por la razón y
por la fe como sostenía Santo Tomás de Aquino y muchos otros. Yo he estudiado
por mi cuenta un poco de teología para mis entrevistas como periodista. Esta santa
española escribió sobre los diversos estados espirituales que podemos tener, a
los que llamaba moradas. Leyó novelas de aventuras y sentimentales. Decía que el alma es un
huerto, donde las flores son las virtudes.
-
¿Qué
más sabe de Santa Teresa de Jesús? Nos interesa lo que nos dice.
-
La
unión mística con Dios que tenía implicaba que su alma era acogida por el mismo
Dios. Nuestro ser ama a quien nos ha
creado por amor, en la oración le pedimos favores y su gracia, conocemos a la
Trinidad, que es el Dios verdadero en quién debemos creer. Santa Teresa tenía
una vida contemplativa, que es un tipo de oración.
-
¿Qué
otro santo conoce usted profesor Freyre?
-
Les
puedo hablar también de San Francisco de Asís, a quien le tengo devoción desde
mi refugio en la Argentina. Nació en Italia, de niño lo apodaron Francesco. Su
padre era comerciante y no lo vio nacer. Les puedo decir que tuvo una juventud
muy sana y tenía la buena costumbre de dar limosna a los pobres, háganlo ustedes
igual.
-
¿Los
ateos que ayudan a los demás ganarán el cielo? lo interrumpieron.
-
Dios
nos va a juzgar también por la medida de nuestro amor al prójimo, así que un
ateo se puede salvar. El acto de dar limosna es un testimonio y un acto de
caridad como un llamado de Cristo, que fue un carpintero pobre. San Francisco
al principio no llevó una vida austera, lo hizo después y tuvo una preferencia
por los más pobres como la Madre Teresa de Calcuta, de quien seguro han
escuchado. Enfermó gravemente y logró curarse completamente, posteriormente fue
a servir en el ejército. Tenía por su familia riquezas. ¿Saben ustedes algo de
San Francisco?
-
Luis de
las Casas le dijo: Yo sé que vendió cosas de su padre, quien lo castigó
severamente y fue liberado por su madre.
-
No
sabía aquella anécdota de San Francisco. Les agrego que renunció a su herencia
siguiendo el llamado de Dios y los pobres. Pidiendo limosna y sufriendo el
menosprecio de la gente es que reconstruyó las iglesias de San Damián y San
Pedro de su ciudad natal. Vestía simplemente sus dos túnicas y evangelizaba
acerca de la penitencia, de esa manera es que se hizo conocer y la gente lo
escuchaba con atención.
-
¿Hacía
milagros en vida?
-
Sí,
efectivamente los hacía, su vida cambió totalmente. Vivió con los benedictinos
un tiempo. Tuvo varios discípulos que se hicieron pobres como él, regalando sus
bienes. El primero de sus discípulos fue un tal Bernardo de Quintavalle si lo
recuerdo bien el nombre. Les dio recomendaciones a sus seguidores para alcanzar
la perfección como cristianos. Fue el Papa Inocencio III quien les dio la
autorización para predicar la penitencia. Recibió solamente el diaconado.
-
¿De que
vivían?
-
Los
frailes trabajaban en diversos oficios, en lo que sabían hacer. Les comento que
atendían a leprosos -a quienes llamaban hermanos cristianos- como a enfermos,
obedecían al obispo del lugar. La humildad era un rasgo de la orden. Los
frailes evangelizaron España, Hungría y Alemania y la orden se expandió
rápidamente, igual que los discípulos de Cristo cuando anunciaban la palabra
por Antioquía y otras ciudades aledañas.
-
¿Qué
más sabe de San Francisco? Le preguntaron interesados otra vez.
-
Llevó
los estigmas de Cristo casi en secreto y curó a muchos enfermos. Que la vida de
los santos fortalezca su fe y la mía. Yo creo en los milagros. Con su prédica y
vida renovó a la Iglesia de su época. El catolicismo está repleto de varias
anécdotas. Fue absolutamente feliz en la pobreza. Lo más relevante para él era
tener una vida de oración. Lo admiro por
su sencillez, sensatez y modo de vida que llevó. Dejó sus anhelos de una vida
militar por tener una vida espiritual. Dios le pidió que reconstruyera su
Iglesia, es que a Dios lo escuchamos en el interior de nuestra alma, así se nos
manifiesta.
-
Eso es
cierto, le dijeron, porque a Dios no lo vemos. Se nos presenta de distintas
maneras.
-
Efectivamente,
yo también así lo experimento. Cristo nos habla de la manera más sencilla y nos
enseñó a rezar. Les digo que San Francisco vivió junto a leprosos, sintió
compasión por ellos. Enfermo siguió evangelizando y admiraba la creación. No
perdió la esperanza. Les he contado con brevedad la vida de estos dos santos. Estamos
llamados a lo mismo. Dios los ama y solamente con él se puede ser feliz y así
nuestras vidas tienen sentido. La fe es
un mundo necesario para todos nosotros. Soy católico desde niño y le tengo
devoción a la Inmaculada Concepción, el cual también es un dogma.
-
Muchos
cristianos no creen en la Virgen y que ella es Madre nuestra, le respondieron.
-
Es
cierto lo que me dicen. La Virgen me ha acompañado en momentos difíciles que he
tenido y le he pedido y le pido su intercesión. Les cuento que el dogma de la Inmaculada
Concepción fue proclamado en 1854 por el Papa Pio IX. Creer que nuestra Madre, aunque algunos de
ustedes no creen en ello, fue concebida sin pecado original es un privilegio.
Es un don de la Virgen que le otorga mayor libertad, ella nunca en su vida pecó
sostiene tal dogma.
-
Para
muchos se nos hace difícil creer en ello profesor Freyre.
-
Los
dogmas de la Iglesia Católica han sido verificados con seriedad y a través de
la vida de los santos. La Iglesia posee una sabiduría que le viene del mismo
Dios a través del Espíritu Santo. El mismo Lutero dedicó unas palabras a la
Inmaculada Concepción, a quien me encomiendo diariamente, donde manifiesta su
creencia en ella, aunque muchas religiones protestantes son contrarias a
nuestra fe. Es bueno y alegre saber en mi criterio y en mi devoción que algunos
ortodoxos orientales creen en este maravilloso dogma. Tenemos una Madre que
vela por nosotros, Cristo nos la entregó en el momento de la cruz, esto es una bendición.
La Virgen es sierva y Madre de Dios. La
Inmaculada Concepción se recuerda cada 8 de diciembre. Dios eligió a la Virgen
antes de la creación. En el Génesis 3,15
se declara el plan de salvación para la humanidad, cuando anuncia que pondrá
enemistad entre satanás y el linaje de la Mujer. Los invito a rezar con
devoción el santo rosario, que es una plegaria que nos recuerda pasajes de la
vida de Cristo y la Virgen.
-
¿Las
cosas que usted nos dice están en la Biblia? Le preguntaron.
-
Algunas
verdades sí, en lo que poco que sé de teología, otras han sido decretadas como
verdades de fe por la tradición cristiana que tenemos desde los apóstoles. Se
requiere de mayor conocimiento de fe para entender el Antiguo Testamento, es
más entendible el Nuevo. Otras verdades de fe están en el Catecismo. También les
puedo decir que le tengo devoción especial al Sagrado Corazón de Jesús, que es
el mismo Verbo o Cristo encarnado, mis padres también tienen esta devoción.
-
Es
usted una persona muy creyente.
-
Lo soy
realmente, espero ser un buen cristiano, como también un buen catedrático y un
buen periodista. Cuando estuve refugiado en Buenos Aires iba a rezar al
Santísimo con frecuencia. Cuentan que Cristo se le apareció a Santa Margarita
de Alacoque, donde hizo varias promesas a sus devotos, la que más resalto es
que Cristo se compromete a ser nuestro refugio en el momento de nuestra muerte.
También nos promete que bendecirá a las personas que difundan esta salvadora devoción,
a las casas donde se tenga la imagen y misericordia para los pecadores. Yo le
pido a Dios morir dormido y en gracia. Eso pido para todos nosotros. En el arte cristiano se representa al Sagrado
Corazón de Jesús como un corazón en llamas, brillando con luz divina,
atravesado por la herida de una lanza, rodeado de una corona de espinas,
rematado en su parte superior por una cruz y sangrando. La devoción consiste en el amor y reparación
por las ofensas recibidas especialmente en la Eucaristía.
-
Un
alumno con cierta ignorancia de fe le preguntó (se apartaban totalmente de la
literatura del curso) ¿Cómo es el corazón de Cristo?
-
Es
humilde y paciente. Nuestra vida es un acontecimiento del amor que Dios nos
tiene. Déjense amar por él. Sino aman su vida no tiene sentido.
-
¿Por
qué eligió ser periodista profesor Freyre?
-
Les agradezco esta oportuna pregunta. Me la
hice después de elegir la filosofía como carrera profesional. Elegí el
periodismo porque me interesa la realidad de mi país, me gusta hacer
entrevistas, conversar, indagar, investigar en la causa de los hechos. Me
preguntó sobre el por qué del bien y el
mal, siento el deber de conocer la verdad. Estimados alumnos yo nací para ser
periodista como ustedes y filósofo también. ¿En qué creen que nos beneficia
conocer la verdad de las cosas?
-
Inés
Olazabal le dijo: Nos permite corregir los errores, mejorar la realidad de lo
que se investiga. Por ejemplo, si encuentro la causa de una enfermedad, es muy
posible profesor que encuentre la cura o el remedio.
-
¡Inteligente
respuesta!
-
También
la verdad nos ayuda a ser mejores personas le dijeron casi en coro algunos de
sus alumnos.
-
Es muy
cierto ello. La verdad nos lleva a la felicidad. Ustedes forman un buen grupo
humano. El periodismo es un extraordinario oficio y oportunidad de servicio a
los demás.
-
¿Qué es
lo más difícil que ha enfrentado profesor? – Eduardo Céspedes le preguntó-
-
Sin
duda alguna, la persecución durante el gobierno de Fujimori. Lo que más he escrito es sobre política y literatura
en los diarios donde he laborado. Haberme refugiado en Buenos Aires y haberme
salvado en dos ocasiones de un secuestro fue ayuda de Dios, la Virgen y Cristo.
La esencia del periodismo consiste en decir la verdad e intentar hacer el bien
con ello, es faena difícil y una bendita vocación.
-
La
política es muy corrupta – añadió el mismo alumno.
-
Lo es
en nuestro país y en buena parte del mundo. Es muy difícil encontrar
gobernantes honestos, que digan la verdad y sean capaces. Ya que hemos hablado
de santos que admiro, pues les digo queridos muchachos y no lo olviden nunca que
la realidad y el mundo son mejores cuando hay personas santas.
Con
frecuencia seguía la buena costumbre heredada de ayudar a los más pobres. A
través de la ayuda social de la universidad visitaba algunos pueblos jóvenes de
la región de Arequipa. Freyre pertenecía a una clase media como Lucía
Estremadoyro, con quien empezó a enamorar en el año 2001. A Lucía la conoció
por medio de su inseparable amigo del diario El Pueblo, Jesús. Con
ella, colegas y alumnos de la San Agustín, acudían en ayuda de personas muy
necesitadas económica y socialmente que vivían en los pueblos marginales, lo
hacían con alegría especialmente en la época navideña y a mitades de año. Realmente
la pobreza es una herida en la humanidad desde antes de Cristo. Tanto las dictaduras como las democracias han traído
distintas crisis a mi país.
Escribió
algo para hacer reflexionar sobre la ineficiente distribución de la riqueza que
existe y entrevistó a diferentes expertos sobre pobreza. En esas visitas a
zonas marginales hacía algo de catequesis y llevaban canastas de bienes. Hablaba
con los pobladores sobre sus problemas y carencias que sufrían como trataba de
llevarles palabras con una esperanza para sus vidas. Creía que una de las
causas de la pobreza era la corrupción como la mala gestión de nuestros
gobernantes. El egoísmo es otra de sus raíces. Encontrar buenos políticos es
muy difícil.
Admiraba
a San Juan Pablo II por su vida y obra que tuvo. Este increíble ser humano vino a nuestro mundo
un día de Mayo. Fue obrero y trabajó desde muy joven para evitar su deportación
a Alemania. Debo relatar que se ordenó sacerdote a los veintiséis años. Fue
profesor de teología y ética moral. Nombrado Arzobispo de Cracovia en 1946.
Tuvo una destacada participación en el Concilio Vaticano II como también mostró
interés en las vocaciones sacerdotales. También contribuyó a mejorar
radicalmente la relación entre la iglesia polaca y el estado comunista. Quedó
grabada para la humanidad esas palabras proclamadas un día de octubre al asumir
el pontificado: “No tengáis miedo”. Es un hombre excepcional este santo para
Freyre y para mí. Es autor de la encíclica Evangelium Vitae, la cual trata sobre
la dignidad de la persona humana. Realizó más de doscientos viajes al exterior
y al interior de Italia. Intercedió desde el cielo por la curación de Floribeth
Mora de un aneurisma.
Finalmente,
relato que nuestro afable periodista
católico y estudiante de filosofía se
casó con Lucía un día de setiembre por
la noche, en la Iglesia de Cayma el año
2004. A su boda asistieron innumerables colegas de Arequipa y de Lima, donde se
hizo conocer por sus publicaciones. Ambos permanecerían juntos muchos años aquí
en la tierra y tuvieron una hija, a quien le pusieron de nombre Sofía. Freyre
le dedicó a su única hija estas palabras: “Eres una estrella en mi alma, la luz
de mi días junto a Dios y el respiro de mi peregrinar hasta después del cielo”.
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