ALEGRIA
Vives en el tiempo de la nostalgia y la soledad,
dándole instantes gratuitos de algarabía a nuestras
breves vidas.
Yo te necesito
alegría, en la inseparable nostalgia y en la tierna soledad,
para sonreírle al
destino incógnito de un nuevo día.
Tú naces alegría, en
la alegría de Cristo y
estás conmigo desde
mi añorada niñez.
Ven alegría, alégrame
el día para que la noche siga siendo día.
Yo sin ti alegría, no
tengo vida, no tengo alma, no tengo poesía.
Eres calma cuando me
enfrento a la tempestad
y vienes siempre detrás
mío, siguiendo mi destino.
¿Sabes alegría?
Hay días que yo no
sonrío, pero sé que vienes detrás mío.
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