SOLEDAD
Estoy enfrente
mío,
en el paraíso del
silencio.
La inevitable soledad,
simplemente hace su trabajo
y yo se lo permito.
Solamente hay un
mundo, el mío.
Hay ruido, mucho
ruido en el enigma
que envuelve al día.
La soledad y el ocaso
son preludio de noche
y en ella vuelvo a
estar enfrente mío.
Búscame soledad
cuando haya ruido,
búscame en la brisa y
al pie de un río,
búscame en la alegría
y en la melancolía.
Porque deseo
encontrarte para encontrarme
y ser quien deba ser,
en mis finitos días.
No te vayas nunca de
mí.
¿Sabes?
Hay mucho ruido allá
afuera, soledad.
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