ALEFE
Hoy no
hay dolor en las letras de mi mente, ni en los andenes de mi corazón.
Hoy hay alegría en
todas las casas y una fe gratuita a la creación.
Se respira un álefe, un
mundo sin hambre y sin cena triste.
No veo al mendigo que
sufre, ni al niño que muere, no hay tristeza que sentir.
Álefe es como la
marea que nos trae el mar,
que cura a mis adoloridos huesos.
Es la plenitud de la
plenitud, que tiene toda virtud.
Es la alegría que la
nostalgia de mi nostalgia espera por siempre.
El mundo tiene hoy su
Juicio Final.
El fin vuelve a ser
el principio, no hay hogares sin pan.
Nuestros destinos
tienen también su propio final,
les espera desdicha o
eterna felicidad.
Yo espero aquel día, al
cual este verso le ha nombrado Álefe.
Hoy Dios conoce al
mismo Dios.
Cerraré mis ojos por
última vez,
con los sueños de mi
niña alegría.
Veré a Dios por vez
primera
y me hará una
pregunta,….,
la respuesta no la
sé.
Luego, volveré a ver
a mi Madre,
en aquel infinito
día.
Yo espero aquel día,
al cual este verso le ha nombrado Álefe.
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