POEMA OJOS TRISTES: GANADOR DEL CONCURSO EDITORIAL EDBROH-2012
Ojos tristes que en mañanas como ésta
derraman lágrimas de soledad,
ojos cafés sin brillo, que ensayan la vida tal cual.
Se rebelan, porque esos ojos antes no fueron tristes
y la tarde cae en mí,
como el inmenso mar.
Yo vengo de un poema no del todo escrito,
vengo hoy de un verso triste,
de un párrafo perdido,
de una noche sin estrellas ni libertad.
¿Es la tristeza mi ocaso temporal?
Estos ojos están tristes, porque de otro modo
no pueden estar.
Mis ojos son del frío y del silencio,
son del tiempo que vivo,
son del huerto del olvido,
son del Calvario, de un
Cristo mutilado,
de un mundo involuntario,
mis ojos vienen de las cenizas que ha guardado mi alma.
Y la tarde cae en mí, con más fuerza,
como el inmenso mar.
La mirada retrocede a mi infancia serena,
es devenir el recuerdo de mis juegos en un
patio lejano,
es sencillo entender que hoy mi vida
ha dejado de ser
y se rebela en cada tarde y en cada ocaso,
para prolongar la agonía de la tarde
y distanciarme
tercamente del ocaso,
para de esta forma única encontrada,
volver a vivir y volver a ser.
Mis ojos tristes se reflejan
en la mirada de una niña alegría,
sólo en ellos vuelve el brillo
y el poema se concluye,
se olvida al olvido
y el Calvario se aleja
en medio de mis versos escritos,
en medio de una noche de estrellas y libertad.
Es el primer premio internacional que gané hace algunos años.
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