DERRAMANDO LISURAS
María Isabel fue tu nombre y Abancay tu cuna, encandilaste a la Lima criolla con valses acompasados sin rimas y deslumbraste todo escenario con una Flor de Canela. Risueña, dulce, alegre mujer primaveral, enamorada de la melodía que engalana la vida. Una guitarra, un poema y una voz, hicieron de Chabuca la fina dama de nuestra canción. Sonrisa que se estampó en la alameda de los valses serenos, dejando unas tantas notas pintadas al recuerdo. Un José Antonio te dejó y te acurrucaste en jazmines de cielo. Más tarde, tu nombre sería Chabuca del Perú y una lluvia de elegantes notas y sutiles versos oyerían peruanos, que suspiran airosos en cada compás de tu infinita imaginación.